EL TITIRITERO
El titiritero no solamente debe mover al títere sino DARLE VIDA. Hacerlo casi humano, capaz de cometer errores.
Un hombre que no da la cara pero que regala vida, humor, historias completas, estados de ánimo, distintos humores.
Un títere tiene alma porque el titiritero la tiene. ¡Y qué alma! Al ver que una marioneta es capaz de conmover a altas escalas, cuánto de emotividad carga aquel que las hace cobrar una energía tal que las hace verdaderos SERES.
¡Cuánta sensibilidad hay en este nuestro mundo! Así como a veces pareciera que no existe, son más siempre los buenos que los malos. Claro, los segundos hacen más ruido. Es por eso que una noticia para ser "buena", tiene que ser mala. Triste, sí, muy triste.
Hay toneladas de amor. Ese ser que da vida a pequeños pedazos de tela, ¿Qué tanto tiene que expresar? ¿Cuánto guarda, y tanto que puede regalarlo por medio de su noble quehacer?
Muchas semejanzas se han encontrado y se utilizan a diario evocando este noble y precioso oficio, que finalmente pueden ser buenas o no tanto, pero que dan una idea de esto del uso de la inteligencia para arte, en este caso, y optamos por ella. Pero es real y no lo podemos ignorar:
"Somos hilos en las manos de Dios"
"Manipulaciones como las de los titiriteros". (Si se piensa en políticos, no es casual)
Pero mejor no abundar en los que utilizan el nombre de esto tan noble para comparaciones lamentables, mejor vamos al fondo del sentimiento, actitud, valor y talento de quienes inventan un mundo de cristal e ilusiones, quienes hacen de una fantasía parte de la realidad. Y ahora quiero referirme a los que no gozan de fama como Jim Henson, el creador de los Muppets. Así de conocidos y reconocidos los hay. Van estas líneas y pensamientos para todos aquellos que hacen de este oficio una forma de ganarse la vida, que van de aquí para allá a fiestas infantiles, quienes se encuentran en alguna calle entreteniendo, tratando de transmitir. Quienes luchan por la vida igual que todos pero con menos fortuna si de fama, dinero o reconocimiento hablamos, pero igualmente valiosos en su empeño, integrantes de la vida con sueños a cuestas e ilusiones para ellos mismos y para todos los demás.
21 de marzo, Día Mundial del Títere.

Buenos días Maty. Qué profunda reflexión sobre el poder del alma humana para insuflar vida, emoción y verdad incluso en aquello que parece inerte. El titiritero se convierte en símbolo de todos los que, desde el anonimato, crean mundos, despiertan sonrisas, transmiten sentimientos y sostienen ilusiones sin buscar protagonismo. Me conmueve pensar que un simple trozo de tela pueda adquirir humanidad porque detrás existe un corazón capaz de sentir intensamente y de transformar su propia sensibilidad en arte.
ResponderBorrarTambién percibo una mirada esperanzada sobre el mundo: aunque el mal haga más ruido y las noticias tristes parezcan ocuparlo todo, hay una inmensa cantidad de bondad, amor y entrega silenciosa que pasa desapercibida. En esos artistas que recorren calles, plazas y fiestas, veo lucha, vocación y una forma noble de ganarse la vida, llevando alegría allí donde muchas veces solo hay rutina o cansancio.
Me hace pensar en la metáfora de los hilos: en cómo todos, de algún modo, somos movidos, pero también somos capaces de dar vida a otros con nuestros gestos, palabras y sueños. Es un canto a la dignidad del oficio, a la creatividad como acto de amor, y al valor de quienes, sin fama ni reconocimiento, sostienen la magia cotidiana y nos recuerdan que la sensibilidad sigue viva.
Me ha gustado muchísimo la sensibilidad con la que lo expresas.
Un abrazo grande y feliz domingo
¡Sí que es increíble Nuria todo lo que el ser humano es capaz de hacer! Muchas gracias por estar aquí y por lo que me dices, además de que lo que expresas de ellos es la pura verdad. In abrazo muy grande 🤗
BorrarHola Maty, los títeres son grandes personajes que han servido para muchas causas, desde manipular ( una de las más frecuentes), convencer, hasta sanar. Grande es su espectro, hay planos, de mano, de dedos, puedo jugar con ellos en mi mismo e ir descubriendo y sacando para afuera, muchas cosas sepultadas dentro. Muy buena entrada, una magnífica reflexión a este homenaje a un arte que existió desde la prehistoria. Hay algo que dices que los malos parecen ser más que los buenos, no es cierto sin lugar a dudas, la diferencia es que ellos están organizados y enfocados en su objetivos, abrazo bien grande Themis
ResponderBorrarHola Themis! Así es lo que dices de esto tan antiguo y que aún se llega a ver, por fortuna. Lo que digo yo es que los malos hacen más ruido y se dan más a conocer, pero que son más los buenos. Un gran abrazo Themis! 🤗😀😊🌹🌹🌹
BorrarHola, Maty, qué profesión más bonita y es que nos puede el teatro. Un bello arte ya sea con marionetas o sin ellas. La pena es, como dices, cuando se juega con el término de esa manera tan despiadada, quedándonos solo con lo peor que encierra el sustantivo. Inevitable, igual que hay en la vida, buenos y malos, marionetas de verdad y de mentira. Me quedo con las de verdad, siempre y..., ¡a disfrutar del teatro!
ResponderBorrarUn fuerte abrazo. :)
¡Holaaaaaaaaa querida Mercheeeeeeee! Qué alegría! Y sí, ¡Que viva el teatro! Hoy, mañana y siempre. Abrazosssssss muchos y apretados con todo mi cariño
BorrarHola Maty, ¡qué buena reflexión! Y mira, es un arte que desgraciadamente, ya se ve poco: el de los titiriteros. Un arte antiguo, alguna vez vi un ejemplo de esto pero con sombras y eran títeres de una cultura asiática. Hay algo especial en el ser humano que los maneja y les imprime a sus criaturas su sello personal. Una reflexión muy humana y tierna, como tú. Abrazo fuerte.
ResponderBorrar¡Gracias Ana, gracias! Sí, algo muy especial hay en el ser humano cuando sí hace honor a su nombre: HUMANIDAD, sentimientos puros y necesidad de transmitir. Un gran abrazo!
BorrarHola Maty, ¡qué bonito! Un precioso homenaje al titiritero, a los títeres, esa otra forma de escenificación teatral. Qué pocos se ven ya en cartelera. Alguno para niños, pero cada vez menos. Las imágenes digitales captan cada vez más nuestra atención y es una lástima, porque se pierde la riqueza de este gran espectáculo teatral. Un fuerte abrazo!
ResponderBorrarTienes razón. Nosotros también somos títeres. Un abrazo
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