Años pasados, pero muy presentes. El HOY. Vida en blanco y negro y también a colores. Un espacio para encontrarnos y abrazarnos en el camino, siempre.
"ETERNO NAVEGANTE DE MARES IMPOSIBLES"
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Es Ulises Paniagua, escritor mexicano contemporáneo con un gran talento. Narrador, poeta y dramaturgo. Ganador del Premio del Concurso Internacional de Cuento Gabriel García Márquez en Colombia en 2019. Tiene posgrados, ha sido participe de antologías y traducido a varios idiomas.
En gran actividad y varios libros publicados, muy empapado del ambiente literario actual, amablemente responde a algunas preguntas.
Lo conocí para alegría mía, en un viaje a México de escritores de Islas Canarias. Me lo presentó Luis Alberto Serrano, del blog Desde mi Propia Luna. ¡Cosas de la vida! Me quedé en una época en la que daban vueltas en mis nostalgias otros escritores que ya no están entre nosotros y olvidé ponerme al día, ver la literatura contemporánea (mi primera gran lección). Y es Luis Alberto, español, quien me hace conocer a mi escritor mexicano.
Seguirlo en redes sociales es una aventura muy placentera. Un día, alguien dirá "conocí a Ulises Paniagua" como yo ahora lo digo de autores que ya no están en este plano. Lo caracterizan entre otras cosas, a nivel humano, su sencillez y amabilidad. Con su ya importante trayectoria, accedió a concederme esta entrevista a mí, una humilde bloguera que se nutre de gente que abona en el alma. Y así puedo decir "conozco a Ulises Paniagua"... Y estoy contenta y orgullosa por eso.
ULISES PANIAGUA
E n t r e v i s t a
¡Hola Ulises! Muchas gracias por acceder a tener esta plática con este blog "Viviendo".
1. Cómo fue el salto de Arquitectura a Letras?
Hola, qué gusto saludarte, y poder responder esta entrevista. En realidad, no hubo un salto. El destino es inamovible. Estuve convencido de mi amor e interés por las letras desde la infancia. Sin embargo, situaciones familiares y de sobrevivencia económica me obligaron a optar por la carrera de arquitectura. Lo mío, en realidad, han sido y seguirán siendo los libros. La arquitecta fue fortuita; la literatura, un descubrimiento afortunado.
2. Qué te mueve?
La curiosidad. Justo hoy pensaba eso. Me interesa conocer, formular preguntas, analizar lo que ocurre con un giro en una historia, con un cambio en un personaje. He sido algunas veces investigador académico, y promotor y actor de ciertas experimentaciones artísticas, así que he logrado, cual menciona María Zambrano, que filosófico sea el preguntar y poético o literario sea el hallazgo. El día que muera mi curiosidad, sería como estar muerto en vida. La libertad de imaginar, por otra parte, es decir el derecho a imaginar, ha sido a la vez un segundo motor creativo.
3. Qué sentiste muy dentro de ti cuando te otorgaron tu primer premio?
Incredulidad. Una alegría ingenua. Recuerdo que estaba en el Palacio de Bellas Artes y que le compartí mi felicidad a la coordinadora de literatura de entonces, sin que ella mostrara el menor interés. Yo, en cambio, era un niño eufórico. No fue para menos. En ocasiones uno se acostumbra a la invisibilización, se fatiga de obtener muy poco reconocimiento dentro de un campo cultural que no es siempre limpio. Existen ratos en que se pierde la esperanza de lograr un premio. Que llegara el García Márquez, bajo esa dimensión, fue vivir uno de los eventos más gloriosos. Hay que considerar, desde luego, que un premio es solo un instante, un periodo de luz en ti y tu alrededor. Luego, todo vuelve a ser como antes, la gente olvida pronto y envidia con facilidad.
4. Un autor mexicano traducido a varios idiomas. ¿Cómo haces para mantenerte humano y no marearte?
Pues como lo comento. Por fortuna, fama no es poder. Al menos, no de manera indispensable. De ello han hablado autores como Kant o Bourdieu, de los diferentes capitales del ser humano. En la actualidad, las traducciones a otros idiomas son hermosas, pero no te cambian sustancialmente los días. Uno es y vuelve a ser el mismo antes y después del premio. Lo que sí implica ganar un concurso, cuando se trata de invitaciones espontáneas, es cierta especie de reconocimiento de tu obra en el extranjero, en países distantes. Que te lean en otros idiomas es una maravilla. Nacen entre pueblos, y de este modo, puentes floridos. Aunque todo esto hay que tomarlo como es, con la naturalidad debida. Es hermoso, pero nada es para tanto.
5. ¿Estás consciente que tus logros (porque los estás teniendo) repercuten en otros de manera "no tan positiva?" ¿Cómo se maneja eso?
(Yo puedo decirlo: se llama ENVIDIA)
Definitivamente he experimentado ese conocimiento. Podría citar dos reseñas y una cápsula que nada tienen de crítica literaria. No pasan del panfleto y del insulto. Algo muy burdo. Un par de escritoras, y una editora, alguna vez, se encargaron en su momento de inventar mentiras y generar una quema de brujas acerca de mi persona. En fin. Hasta ello lo agradezco: esa serie de detalles me enseñó a no interesarme mucho en la mala fe de la gente. Uno esperaría más de los intelectuales, sin embargo, los superan los traumas. La lectura no brinda necesariamente cualidades humanas, aunque lo parezca. Hay un trecho extenso entre el deber y el ser. Visto con humor, lo resumiría con el trillado verso de Díaz Mirón: "Hay aves que cruzan el pantano, y no se manchan..."
6. ¿Qué significa para ti (sí, en tiempo presente) haber sido ser entrevistado por Silvia Lemus?
Una bendición del destino. Silvia me buscó, a través de un editor, después de leer un cuento escrito, en segunda persona, dedicado a Carlos Fuentes. Fue una sorpresa que me llenó de euforia, digna de un asunto fantástico. A la maestra Lemus le gustó mucho también mi novela "Ese lugar existe", donde hay un tigre misterioso rondando a una mujer y un hombre. Qué puedo decir al respecto, sólo externar el mayor de los agradecimientos hacia ella. Me trató muy bien, me dedicó tres programas, aparezco en una serie que incluye a escritores de la talla de Salman Rushdie, de Paul Auster, me parece que estuvo Vargas Llosa. Desde luego anduvieron por allí Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis. Entre los más jóvenes recuerdo a Luis Jorge Boone. Qué privilegio formar parte de esta estela brillante, ¿no es cierto ? A mí Silvia me hizo un huequito, allí, entre tanta genialidad. "Tratos y retratos", nunca está de más decirlo, es el mayor programa de entrevistas culturales de México, quizá solo acompañado por "Conversando con Cristina Pacheco". Una bendición.
7. Tienes la ventaja que en otros tiempos no existía: las redes sociales. Estás muy activo en ellas y en tu vida literaria. ¿A qué aspiras usándolas, tienes un propósito definido?
Pienso en la difusión de eventos, en la divulgación de algunos textos, propios y ajenos en redes sociales. Las redes han sido de gran utilidad para cierta visibilidad. Para el Coloquio Internacional de Poesía y Filosofía las redes han sido fundamentales. He logrado vínculos y cierto diálogo con otros países. He conocido gente fabulosa de España, Inglaterra, Italia y Rusia, por ejemplo, que me han invitado a traducciones y entrevistas. No hay que perder de vista, no obstante, que el principal actor de nuestra fama literaria es el libro. Me gusta bromear y retratarme en mi muro. Sin embargo, en la vida real tomo a la literatura con seriedad, como el oficio sagrado que es. La gente confunde la imagen en redes con la circunstancia verídica de ser escritor. Está ávida de alabar o criticar, pero se ha olvidado de leer a fondo para reconocer en esencia a la autora o al autor. Últimamente soy más cuidadoso con ese punto, porque se ha vuelto delicado, no lo que la gente logra ver de tí, sino lo que algunas personas se empeñan en ver en lo que tu propia imagen muestra. La gente se casa con una imitación. Y ese espejo no reina en los libros. Por eso a Borges le daban repulsión los espejos, con justicia. Una buena recomendación para la sociedad actual es leer antes de juzgar ¿O, parodiando a Carver, de qué hablamos cuando hablamos de literatura?
8. ¿Se puede vivir de la literatura?
Sí. Se puede. Hay que recordar el premio que le otorgaron a Samanta Schweblin, o el Nobel, que es bastante honroso. Otra forma de vivir de la literatura es dar talleres o escribir columnas, quizá un guión exitoso que te resuelva la vida a grandes tramos. Aunque, en general, sin excepcionales estos casos. Muchas escritoras, muchos escritores, llevan una doble vida. Oficinistas de días, autoras o autores de noche. Yo aún no vivo de la literatura. Estoy algo lejos de alcanzar ese sueño. Puedo morir sin conseguirlo. Este país no me ha concedido jamás una beca para escritores, tampoco he sido premiado a nivel nacional. Pero, respondiendo la pregunta sí es posible. Me gustaría experimentarlo, desde luego, en carne propia.
9. ¿Algún proyecto a futuro que desees con mucho ahínco?
Por desgracia, ninguno. He entrado a una etapa donde la obra es orfebrería, arte que requiere de técnica y paciencia. He dejado de ver mis libros con mucho asombro. Eso es un poco triste, porque no me deslumbran mis ideas como antes. No sé si sean en verdad brillantes, pero para un artista es importante disfrutar lo que hace. Hoy tomo cada libro con ciertas preocupaciones, no con la máxima emoción al conseguirlo. La gente ha logrado mermar un poco esa alegría. Estoy volviendo a alcanzarla. No se debe dejar fuera la emoción, el orgullo de lo escrito, de lo conseguido. Concluir un buen libro debe estremecer. La tinta es la piel de la memoria y las emociones para quien narra o verifica. No debemos dejar que lo que hacemos, en ojos de otras y otros, nos consuma en vida.
10. ¿Cuál de tus libros te ha
DOLIDO más?
"Oficio del resentido". Se trata de un poemario que implica mi desencanto ante el mundo y esa estructura social llamada familia. Se trata de una obra donde transmuto para volverme lobo solitario. Alejarse de las otras y los otros duele. Y uno no lo hace por decisión propia. Recién termino una serie de poemas dedicados precisamente a la soledad, donde intento externar, a través de versos y metáforas, un dolor hondo, interminable, ese dolor que no cesa cuando el "Tiempo todo lo destruye".
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Agradezco a Ulises Paniagua su generosidad para conmigo.
¡Gracias Ulises! Te sigo de aquí hasta donde llegue y aún después.
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Una de tres partes de la entrevista de Silvia Lemus a Ulises Paniagua, puedes encontrarla completa en Youtube.
Son todas esas que iluminan mi ánimo y me llenan de alegría. Que mirarlas me provocan una caricia en la mejilla, por una mano tibia y dulce que ni siquiera puedo saber de dónde viene. Luces que cuando comienzan a verse en la ciudad me traen paz y contento y el secreto al corazón de que todos merecemos esos momentos de paz y tranquilidad. Vivimos en un mundo tan convulsionado, tanto! Pero siempre hay algo, siempre. Cuando en una época del año de pronto se ve la ciudad con LUZ que promete, con LUZ que embelesa, que da alegría interior y que te hablan diciéndote "vendrá algo mejor, tienes derecho a un obsequio, a un regalito para ti y sólo para ti"... Pero así, así para todos y cada uno de los que te rodean. Cuando esto sucede, hay paz. Y esta es la primera promesa: paz. ¿Podríamos decir también una "tregua?" Y se respira otra atmósfera. Ves a los pequeños y a los no tan pequeños patinar, correr de aquí para allá, confundir a cualquier barbón que anda por la calle...
Hola! Un acariciado sueño estar aquí compartiendo. Me llamo Matilde Guadalupe Marín Heredia. Bueno, es que así está en mi acta de nacimiento. Del Guadalupe, me vine a acordar cuando en los papeles de identificación oficial comenzaron a pedir el nombre tal y como aparecía en ese documento, y fue idea de mi abuelita, mi abuela Margarita, el primer gran amor que se me fue al Cielo. Pero para ti que me lees, para todos mis amigos, soy Maty. Esa fue idea de mi mamá, mi papá se empeñó en ponerme Matilde en honor a su madre, mi otra abuela. Pero a ella le sonaba un poco raro, y para hacerlo más dulce comenzó a llamarme así: Maty. Así que soy Maty Marín H. Cuando digo digo "compartir" no me refiero simplemente a lo que yo pueda expresar. Me encantaría saber de ti! Hay tanto y tanto por intercambiar, tanta falta que hace un hombro en el cual recargarse, tanta necesidad de atención, que mi anhelo es poder aquí, lograrlo. Como un foro abierto para que me cuente...
Las plantas tienen VIDA. En el aserradero, no todo es miel sobre hojuelas. No hay felicidad completa! Cuando el hombre se sirve de la naturaleza, esto tiene sus consecuencias. No se puede matar la vida. No se puede atentar contra ella sin que tenga consecuencias, a veces caóticas. La vida en el campo tiene sus misterios y vericuetos, sus leyendas y sus realidades, verdades y mentiras. Y siempre dentro de ellas, los humanos y lo que tienen qué contarnos. Tanto y tanto! Dentro de sus amores y desamores, de sus respetables creencias la vida corre a otro ritmo y los temores y fantasmas que de alguna manera todos tenemos, ahí en ese lugar misterioso, toman otro matiz. Tala de árboles Jacinta se quedó viuda hacía cosa de diez años. Vivía con su perro fiel, Dogo. Quizá le hizo mejor compañía que el propio marido fallecido. Tenía más empatía con ese ser que dejaba todo por estar con ella, dejaba una tarde de sol y una carrera por el plano cuando el sol lo hacía sonreír si es q...
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