CORAZONES QUE HABLAN
Cuando el corazón habla no hay más
Puede haber un remolino enfrente
Pueden las miradas enseñar ese "algo" que bueno, no es
Pueden estar a la deriva los duendes más pillos
Puede el trueno ensordecer
Puede un coro de tupidos silbidos intentar silenciar
Pero
Cuando el corazón late a la par de la paz
Cuando respondió a la búsqueda del lugar blanquito
Cuando se sentó sin sentir dolor
Cuando no hay amargura, cuando el llanto es de alegría
Cuando el corazón habla, todo lo demás no se ve, no se oye, no parte, no lastima
Fragilidad ya no... Poquita, nomás, merced a la ternura de Dios.

Hola, Maty, cuánto sentimiento has puesto en el poema y me encanta ese verso final: fragilidad poca... Así debe ser.
ResponderBorrarY los duendes más pillos no están a la deriva, solo esperan el momento preciso, no perfecto, solo preciso.
Un abrazo enorme. 🤗
Muchísimas gracias mi querida Merche... y, y sí, vivo con duendes... Los amo. Así como amo.a Naye. Un abrazo 🤗 muy grande.
BorrarHay textos que no pretenden convencer a nadie, solo dar testimonio de un estado del alma. Este transmite precisamente eso: cuando uno encuentra un poco de paz por dentro, el ruido de fuera pierde casi todo su poder. Ojalá esa "poquita fragilidad" siga menguando y esa serenidad continúe echando raíces. Un abrazo.
ResponderBorrar¡Hola doctor Krap! Qué lindo comentario, que engloba todo. Muchas gracias! Otro abrazo 🤗🌹
BorrarHola, Maty. El corazón, cuando es sincero y tira para las cosas buenas merece la paz. Creo que somos tan frágiles como nos pensemos. Importante que el cerebro siga al corazón. Te mando un abrazo grande. Hermoso poema, me gustó mucho.
ResponderBorrarHola Ana! Que el cerebro siga al corazón... Sí, es verdad. Hay momentos en la vida que es inevitable que ese órgano complicado se meta sí o sí en todo, es necesario. Me alegra mucho que te haya gustado. Abrazos!
BorrarHola Maty, el corazón y su lenguaje que muchas veces nos cuesta entender cuando la mente quiere guiar todo y en muchos momentos no nos deja ser. Pulir el espejo de él, quitarle las manchas para que pueda reflejar lo que lleva dentro y fortalezar la fragilidad que muchas veces pensamos que es, cuando en realidad la fortaleza la tenemos guardada. Abrazo más que grande, hermoso
ResponderBorrarAlgunas veces el corazón habla, pero es solo un monólogo silencioso...
ResponderBorrarSaludos,
J.
Sí José A., si te fijas en realidad escucharás más veces de las que crees a tu corazón hablar. Muchas gracias, saludos ☺️🌹
Borrar¡Qué bonito carajo! Y aquí vengo yo con mi vulgaridad a echarlo todo a perder, pero sí, qué chingón le quedó.
ResponderBorrarJajajaja usted no ha echado nada a perder, todo lo contrario. La vulgaridad es otra cosa, esto es un halago que agradezco. Saludos!!! 🌹☺️
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