UNA PAUSA, DOS PAUSAS

 Y uno no quisiera parar. 

Se sabe vulnerable pero se incomoda. Sabe que hay que detenerse porque sí, solamente porque es así, y algo no concuerda. 


La mente en su veloz trotar no para con el reproche, al tiempo que sucumbe al temblor del dedo, al no atinar a la tecla correcta, a correr detrás de los espasmos que angustian. Y esto pasa porque sí, nomás. No menos. 


El tiempo por venir ha llegado, no se detiene en todos los instantes en que pareciera haber parálisis, y uno quisiera poder con ese "no sé qué" que no está bajo control.


La vida se acaba para alguien, pero uno continúa aún con un plomo en cada pierna que aniquila el razonamiento. 


Oye oye, tú que ya te vas, tú, ¡No lo sabes y eso me gusta! Y los que lo saben hacen su propia danza al respecto. Pero tú estás ignorante de tu alrededor, viviendo tu propia obscuridad, esa misma que está a punto de llevarte a la luz. Nada más importa ahora que tu danza, que tu vuelo, que tu último aliento. Te abrazo, te acaricio y te digo lo que ya sabes. Todo lo demás es pura paja, tú caes en blandito porque justo allí está la luz que brilla. 

Te dedico mi pausa, la utilizo para ti. 



Necesaria la pausa, necesaria la paz




Comentarios

Entradas más populares de este blog

LUCES Y MÁS LUCES

Me presento, mucho gusto!

LA MALDICIÓN DE LA TALA DE ÁRBOLES, CRUDA REALIDAD