SEPTIEMBRE 2026, EMPEZANDO ESTA ÉPOCA
El mes patrio, Septiembre, único. El mexicano se viste todo de alegría además de usar algunos los trajes típicos mexicanos o, cuando menos, la cara pintada con los colores de la bandera: verde, blanco y rojo. Sombreros, pestañas postizas de esos colores, zarapes, huaraches, huipiles. También escándalo: silbatos, flautas. Y sí, se está tratando de evitar el uso de cohetes, tan dañinos para todos: las mascotas lo sufren muchísimo.
Y qué decir de la comida: todos los antojitos típicos: elotes, esquites, pambazos, tostadas, mole, dulces coloridos (y muy azucarados). Aquí cabe decir que se está haciendo un gran esfuerzo por concientizar a todos, empezando por los niños, sobre la importancia de una alimentación sana porque el mexicano no para, se trata de que se consuma normalmente todo lo sano y estas cositas pues esporádicamente. Es una labor ardua de convencimiento, pero al menos comenzamos.
La cuestión es que se festeja de lo lindo, y ni se diga la Noche del Grito, el Zócalo a reventar.
Y en Octubre, el lindo Festival Cervantino (ya de gran tradición). Recuerdo una ocasión hace muchos años, muchos, en que era estudiante y se presentó en la ciudad el Tío Vania, de Chéjov. ¡Cómo la disfruté! Traían de Guanajuato obras así a la capital y me tocó estar. Recuerdo bien que actuaba la gran cantante y actriz Ana Belén, quien se hizo esperar (nada usual en teatro el retraso). Pero bueno, bien valió la pena. Directamente de España, con mi credencial de estudiante tenía precio especial. También siguen las preparaciones para Noviembre: Día de Muertos, una tradición mexicana y también nos tomamos las fiestas de Halloween. Esto molesta a muchos, a fanáticos religiosos se les ocurre decir que son "cosas del diablo". Y a los patriotas acérrimos, decir que "nosotros tenemos lo nuestro, qué necesidad de copiar lo de los Yankees".
Bueno, y qué decir de la Navidad, convertida ya en una fiesta de mercadotecnia y perdiendo el verdadero sentido. Pero sigue la fiesta.
La cuestión es que hemos llegado a esta época del año y ya es todo un triunfo. ¡Tantas cosas ocurren en el mundo y por supuesto que a nivel personal, que cuando comienza el año todo esto se ve algo lejano! Aunque llega bastante rápido. El tiempo, implacable verdugo, vuela.
Es por supuesto un momento en que entra la nostalgia a tope, comienzan las remembranzas. Lo que sí se hizo y lo que no se pudo lograr. Los que estamos aquí aún y los que partieron, quienes gozan de salud y quienes se llevaron la sorpresa de que su vida cambiara en un instante merced a una enfermedad o situación no planeada. Y, muy especialmente, la sensación de que ¡Ya es el cuarto trimestre del año, rápido que ha llegado, cómo es posible!
PERO
Hay quien pasa de todo esto en condiciones que nadie desearía: hospitales, asilos, cárceles ( y me refiero en especial a los que se encuentran injustamente encerrados). Está esa gente para la que el calendario no cuenta. Es más: llegan a no saber ni el día en que viven.
Es un privilegio vivir cada uno de los meses, cuando se levanta la hoja del calendario y vemos que otro más ha transcurrido se disfruta, se vive. Pero es imposible, IMPOSIBLE como seres humanos no pensar en los otros. Un pensamiento de luz y de amor pueden hacer la diferencia. No pasar de largo con los ojos cerrados al ver y saber del dolor. Parte de la vida, también nos toca. Blanco y negro, dulce y amargo. Mucho maltrato y abandono animal, dolorosísimo también que seres sintientes sean presas de la maldad y la barbarie de personas que no deberían llamarse así.
La cuestión es que SEPTIEMBRE ya está aquí.
Tranquilidad
Amor
Paz
A vivir Septiembre lo más humana y empáticamente posible.
Que cada día, cuente

¡Hola, Maty!
ResponderBorrarQué entrada tan llena de vida, de color y de esa mirada tuya tan honda, que sabe celebrar la alegría sin cerrar los ojos ante lo que duele. Espero de corazón que disfrutes muchísimo de este septiembre patrio y de toda esa fiesta que se desborda en tu tierra.
Tienes toda la razón del mundo con el sufrimiento de los animales. Mi perro (antes tenía dos, pero murió mi Corita recientemente: ella era más valiente) lo pasa fatal con los petardos y los cohetes; es un suplicio para todos los perros, pobrecillos. Y precisamente ahora, viviendo aquí en la montaña asturiana con el inicio de la temporada de los cazadores, las detonaciones los dejan aterrorizados. Por eso se agradece tanto que se empiece a tomar conciencia y a frenar esas cosas.
Es verdad que hay muchas realidades que preocupan y pesan, pero los cambios grandes se van tejiendo despacio, poco a poco y con paciencia, igual que esa labor que comentas con los dulces y la alimentación de los más pequeños. Al final, como bien dices, se trata de vivir cada día con más empatía y humanidad.
Te mando un abrazo enorme, con todo el cariño de siempre, desde este rincón del planeta.
Hola, Maty, creo que ya se puede comentar en los blogs, espero que después de escribir se pueda (cruzaremos los dedos).
ResponderBorrarVeo que allí parece que empieza el año en septiembre, en vez de en enero, según lo que cuentas. Para los docentes aquí en España es así, nuestro año parece comenzar en este mes, más que en enero. Un mes raro como comentas, diferente, y luego empieza el otoño, menos luz, todo se junta.
Lo que más me ha gustado es el festival cervantino, ¡¡¡yo quiero ir!!! Suena muy bien, ¿me llevas, verdad?
Un abrazo enorme. :)