LA VIDA ANTE SÍ


La vida, esta vida que a veces parece caprichosa, a veces incomprensible, a veces decimos que es injusta pero que ciertamente viene cargada de diferencias tan brutales que no pueden ser menos que dolorosas. 


Este filme conmueve, sí. Y hay quien dice que esto que es "lacrimógeno" dista de tener valor en el mundo del arte, en el entorno de los "conocedores". Afortunadamente no pertenezco a ese grupo y puedo darme el gusto y el tremendo lujo de disfrutar cuando quiero hacerlo y de vivir las diferentes sensaciones es que una cruda realidad, o una realidad -cualquiera que esta sea- me puede provocar.

La prostitución, por principio de cuentas. Un mundo diferente y caótico para ciertos sectores. Amarrados por el dolor y una capacidad brutal de sobrevivencia nos muestra a gente que es capaz de pasar por todo esto como si fuese tan natural. Sí, porque ellas también dan a luz. Y tuvieron hijos que ruedan por el mundo así, nomás. Así, sin más. 

En este caso es Sophia Loren (Madame Rosa) en un papel que es totalmente diferente a lo que acostumbramos a ver de ella en aquel cine de glamour donde su belleza era fastuosa. Exótica, espléndida mujer y películas que tuvieron gran éxito, la gran estrella de aquel entonces, la Loren, aquí representa sin pudor ni reparos a una ex prostituta que cuida -como puede- a niños hijos de otras prostitutas. Algunas perdidas, otras muertas.

Llega a su vida un muchacho negro rudo y descarrilado (Momo),  provocador y muy poco respetuoso (o nada). Un hombre mayor dedicado a ayudar a estos pequeños en esas condiciones tan particulares, al no poder más con él y encontrarse sumamente cansado y sin solución, le suplica a la Loren que lo cuide, "dos meses nada más". 

Estos dos meses, que al fin no fueron tales, comenzaron siendo muy difíciles para Rosa, que tiene que lidiar con la energía y el arrojo que tiene este chico huérfano, nacido y crecido en el dolor. Un total sobreviviente, se le escapa a ella para vender droga. Es grosero y antipático.

Pues así y todo, se da una relación entrañable entre ellos dos producto de la convivencia, que conmueve. Él hace lo inimaginable por cumplirle a ella una promesa que parece (y es) una locura. Se muestra así como alguien capaz de sentir y de valorar. Cumple, cumple su promesa y la pobre vieja ve cumplido su último deseo. 

Esta película la dirige su hijo, Edoardo Ponti en un muy digno trabajo. 



Cuántos de nosotros seríamos capaces de un acto así? ¿De cumplir con algo que pareciera una locura en una vida que casi nunca nos damos cuenta que es efímera y que vale la pena "torcerse" un poco en el camino por algo que realmente lo merece?

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