MI LITERATURA

Estilos, estudios 

Estudios y más estudios

Clasificaciones 

Categorizaciones

Géneros literarios y lo que los circunda 

"Sinédoque, Metonimia"





Merche, perdóname 


Términos, estudios pormenorizados


Clasicismo 

Realismo mágico 

Edad Media

Renacimiento

Generación del 98

Literatura contemporánea 

Barroco

Expresionismo

Surrealismo 

Impresionismo


(solo por mencionar algunos)




Cosas que identifican, los estudiosos y/o especialistas con detalles pormenorizados, preparados, bibliotecas vivientes, críticos, eruditos 


Y la literatura hablando

Y la literatura callando


Análisis 


Relación entre un autor y otro, entre un género y otro, diferenciaciones. Lo que pasaba en España, lo que ocurría en América.


Un sinnúmero de cosas que hoy quisiera hacer de lado. Hoy solo quiero leer. Solo quiero disfrutar las palabras entrelazadas diciéndolo todo y en todos los sentidos. Aunque no pueda completamente evadir el estudio, el buscar las referencias y hurgar entre una que otra crítica. 


Hoy no quiero estudiar, hoy quiero vivir cada palabra. Hoy no quiero pasar un examen, quiero vibrar hasta donde más. 


Desde pequeñita con una de mis primeras lecturas, Grandes Esperanzas de Dickens... No podía comenzarla sin tener un antecedente. Bien, es normal. Imaginarme a Dickens y su entorno, sus amistades, su vida de todos los días. Pensaba si él sería como lo que transmitía.


No quiero pensar, no quisiera. Quiero vibrar. El tiempo se acorta, la vida pasa. A estas alturas, la vida toda se ve diferente, incluyendo lo que el ser humano ha vertido para la humanidad entera. A estas alturas solo quiero vivir. 


Viene a mi mente "Los  Recuerdos del Porvenir", de Elena Garro. Lo que me dejó, tantos años atrás. Y lo que puedo recordar es que me llenó, sí. Y hoy por hoy no recuerdo la trama, solo el saber que Elena Garro es una escritora extraordinaria. Lo hojeo en la actualidad, y no me ubico ni en el tiempo, ni en el espacio, ¡He olvidado tanto! La literatura no se merece eso, pero yo no merezco no vivirla. Y si la he vivido, ahora quiero hacerlo más. 


Recuerdo haber comentado con alguien algo acerca de El Nombre de la Rosa, de Humberto Eco. Lo impresionante que fue para mí el hecho de que la película le hiciera justicia al libro, cosa que rara vez sucede. Ese alguien a quien le nombré esta novela, me dijo no recordarla por haber pasado tantos años desde su lectura. Me parece que lo mismo me sucede a mí.

¿Es justo para el literato? ¿Qué implica en la vida de un lector?


No se puede tener memoria para cada libro que ha pasado por nuestras vidas. ¡Ah! También recuerdo que cuando alguna obra me marcó hice una segunda, tercera y hasta cuarta lectura. ¡Impresionante! Casa vez encontraba algo nuevo, algo diferente. Me recordó a un pequeñín que gustaba de ver una y otra vez las películas de su gusto. Me dije "quiero ser como él y con esa inocencia vivir el momento, vivirlo como si cada vez fuese la primera, jamás perder la capacidad de sorpresa".


Me dispongo a hacer una lectura de un libro que me marcó a un grado elevado, La Casa de los Espíritus, de Isabel Allende. ¡Cuántos años han pasado ya! Y en esta oportunidad lo he adquirido en su versión digital, en aquel tiempo lo leí en una de sus primeras ediciones, que conservo y valoro muchísimo, firmado por Isabel. Me preparo para ese momento, lo estoy paladeando. ¡Cuántas cosas nuevas no me traerá! Lo voy a hacer como esas cosas que se hacen en la vida que se disfrutan tanto tanto! Es para mí  un gran acontecimiento, algo maravilloso. Muy especial. Y sin prisa, me detendré en cada palabra y seguro rememoraré tanto y tanto de aquellos años, y cosas nuevas habrá. 


En este caso, no me gustó la película. No tenía mucha relación con las imágenes que crearon las palabras en mí. ¡Qué pasará en esta ocasión! Así como suelo hacerlo ahora: versión digital. Me emociona, en verdad me emociona.


Quiero leer con la avidez con la que se merece la palabra, pero sin ninguna atadura ni nada más de por medio. Quiero VIVIR la palabra como nunca antes lo he hecho. 


Como decía José Saramago, "se lee para ser feliz". Yo confirmo a estas alturas de mi vida, que quiero ir más despacio, específicamente en el campo de mis lecturas. Los momentos son irrepetibles, hay que estar en ellos. No quiero una lista de pendientes que no tenga fin, quiero entrega total a la palabra que el momento me regale y el viaje a donde ella me envíe y vivir esa catarsis y esa comunión. Y claro, la relectura es otra opción justa y necesaria. Es tanto aventura de letras, como aventura de vida. Los viajes de antaño con un sabor diferente, las sensaciones pasadas con rememoraciones inevitables pero con una nueva magia.



Y todo así, tal cual, Viviendo 





Comentarios

Entradas más populares de este blog

LUCES Y MÁS LUCES

Me presento, mucho gusto!

LA MALDICIÓN DE LA TALA DE ÁRBOLES, CRUDA REALIDAD